Hay 2 artículos con el tag roxette en el blog Qué coño pinto aquí.... Otros artículos en Punto Radio clasificados con roxette

GATO NEGRO...

Ayer me pillé en la Fnac lo nuevo de Amaral... Ya lo había intentado pillar el viernes, pero entre la entrevista en la SER y el concierto por la noche fue un poco misión imposible.

Llegué a casa (entre medias, confieso, me vi "La boda de mi novia"...) con el librodisco deluxe (qué cuidadito el lanzamiento, así da gusto...) y, después de picar un poquito, me tumbé en la cama, luz tenue... Cd1, cd2... "Gato negro", "Dragón rojo"... El caso es que he dormido tres horas. Pero qué subidón. Pedazo de disco. Sonidazo. El más rockero de su carrera pero, por encima de cualquier adjetivo, lo que hay que destacar es cómo emociona. De momento estoy con auténtico mono de "Kamikaze", "Tarde de domingo rara", "Las puertas del infierno", "Gato negro", "Perdóname", "Alerta"... y, sobre todo, "Las chicas de mi barrio" (Tiene una frase que, cuando me pilla desprevenido, me hace saltar las lágrimas)

Me da la sensación de que son el segundo artista de una generación (tras Javier Álvarez) que ha conseguido "su" sonido. Se da un aire a Héroes del Silencio (otros maños ilustres) pero mezclado con folk americano... Una especie de Roxette patrio (salvando las distancias) que sí o sí... ya lo tiene todo para triunfar a nivel mundial.

Ya sé que he hecho una entrada un poco inusual pero es que se lo merecen... Son un ejemplo.

Abrazos.

OBJETO DE DESEO

Hoy es el primer San Valentín, en más de una década, que paso solo. Ay pena, penita, pena… que cantaba Lola Flores. Y yo, que pensaba que ahora me tocaba pasarlo bien, voy y me enamoro. Seré gil…

Justo cuando me creía a salvo, polvo va, polvo viene… con un par de números de teléfono repitiéndose hasta la saciedad en el buzón de entrada de mensajes, en el listado de llamadas recibidas, perdidas y, en menor medida, en la lista de llamadas enviadas (después de que me rompieran, me tocaba encontrar mi espacio)… ¡Crash, boom, bang! (Roxette dixit): El corazón volviendo a sentir.

-Dios castiga sin palo y sin piedra- me ha dicho siempre mi madre. Y tanto me obsesionó “Orgullo y prejuicio” (mi tabla de salvación tras la ruptura) que me está tocando vivir el sentimiento a la antigua usanza: Con temblores de rodillas, corazón desbocado e imposibilidad de cruzar palabra alguna con el objeto de mi deseo.

Lo que más me jode es esta sensación de haber perdido la inteligencia emocional: Parece que he vuelto a los quince años. De nada me ha servido todo el curro invertido en aquel tímido enfermizo que fui y que me ha convertido en el tío echao’ pa’lante y más o menos divertido (según el día) que soy hoy. Aunque bueno… el otro día una amiga de una amiga me dijo que el día que me conoció le parecí un poco borde (¿?) No sé si será un resto del tímido o que, sin darme cuenta, me he convertido en un reflejo de la gente que me gusta. Esa que que no se llama tu amigo desde el principio sino que va poco a poco y que, cuando dice que te quiere, es porque está ya a muerte, hombro con hombro, en tu vida.

Un amigo me ha dicho que no alimente mis sentimientos porque si mi "oscuro" (por lo secreto) objeto de deseo ya ha conseguido que pierda la inteligencia emocional, qué no será capaz de hacerme perder… Yo le tranquilicé porque, de momento, no me ha hecho perder ni la vergüenza. Y es que nos hemos cruzado varias veces por ahí y he sido incapaz de decir ni un simple “hola”. Y no quiero que se me olvide comentar que mi cobardía adquiere tintes vergonzantes porque el día que nos “conocimos” yo fui el abordado. Ahora tengo miedo de que piense que no me acerco porque me cae mal o algo así, y no que no lo hago por todo lo contrario.

He llamado a mis íntimos para preguntar si el día que me atreva a decirle algo debo hacerme el tonto y hacer como si nada o ser sincero. Hay consejos para todos los gustos: Los que piensan que si soy sincero se asustará, los que opinan que no hay otra manera que ir con la verdad por delante y (jeje…) lo que me ha aconsejado mi amigo Ricardo: Que le meta un pisotón y a empezar de cero. Una cosa que me preocupa es que el número de los que apuestan por la sinceridad está creciendo, pero la razón que esgrimen es que así no pierdo más el tiempo. Y a mi esta motivación me parece taan dudosa…

El que me ha dado el consejo que más me reconforta me ha avisado de que mi objeto de deseo podría no ser nadie en concreto sino el amor en sí y que es una secuela de mis años de casado pero yo no puedo ya analizarme tan minuciosamente.

Sólo sé que, cuando pensaba que estaba muerto por dentro, mi objeto de deseo despertó las partes de mi alma a las que más cariño tengo. Como una fuerza de la naturaleza, con carácter mediterráneo, que se mueve con toda la sinceridad que puede por el mundo. Tiene además algo que admiro: Un claro sentido de lo que le parece correcto y lo que no.

Además están todas esas pequeñas cosas irracionales, las que no le importan a nadie, que me hacen querer morirme en sus brazos, con la ingenuidad que he ido enterrando con los años y que un sólo chasquido de sus dedos ha sacado a flote: Su pelo, una sonrisa que te desarma, una mirada intensa que me muero por cruzar y una voz que no dejo de oír en mi cabeza.

- Tonto, tonto corazón… Levántate y anda.

Sobre este blog

Avatar de bardon

Qué coño pinto aquí...

ver perfil »

Mis tags

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):