Ingrid liquida a las FARC

La euforia es mala compañera sino se sabe encauzar correctamente. Los narcoterroristas de las FARC han sufrido un durísimo golpe por la liberación de Ingrid Betancourt, los tres contratistas norteamericanos y once militares colombianos. Poco a poco, empiezan a aflorar detalles que podrían trastocar la versión oficial de una liberación de película que coloca al Ejército colombiano en primera línea de la Inteligencia por su eficacia y teatralidad después cuarenta años de no poder evitar que las FARC se constituyeran en un estado dentro del estado colombiano con más de un tercio del territorio bajo su control. Los ideales guerrilleros de justicia social, reparto de la riqueza y lucha contra la explotación pasaron a mejor vida hace años cuando el narcotráfico y sus pingües beneficios les convirtió en una mafia de narcoterroristas que, además, mantienen secuestrados todavía, en condiciones miserables e infrahumanas, a unos setecientos rehenes. Resulta sorprendente que los crueles y escurridizos guerrilleros se dejaran embaucar por una supuesta misión internacional humanitaria, con cámara de televisión incluida y un helicóptero pintado de blanco pero del tipo que utiliza el Ejército. Hay algo más detrás de esta magnífica operación. Lo iremos descubriendo. El Ministerio de Defensa colombiano ha difundido un video para demostrar que no se pagó un rescate de 20 millones de dólares. El carcelero de los rehenes más valiosos que tenía secuestrados las FARC, el odiado César, aparece con golpes y magulladuras. La operación ha sido un éxito sin precedentes, sin pegar ni un solo tiro y ha proporcionado una enorme popularidad al presidente colombiano, Álvaro Uribe, y a sus generales, encabezados por el ministro de Defensa y presidenciable, Juan Manuel Santos. La realidad puede ser como la pintan con un trabajo profesional bien hecho y bien asesorado por expertos norteamericanos e israelíes o puede moldearse con alguna negociación secreta y acciones a varias bandas donde también estarían implicados España y Suiza. En fin, murió el jefe de las FARC, Manuel Marulanda, alias Tirofijo; su segundo, Raúl Reyes, fue abatido en suelo ecuatoriano dejando datos valiosísimos en su ordenador que han cambiado radicalmente la actitud de los presidentes de Venezuela y Ecuador; se entregaron dirigentes importantes como Karina; en definitiva las FARC están diezmadas y resquebrajadas. Ingrid Betancourt puede ser el eslabón final que liquide el problema. Pero, insistimos, demasiada euforia no es bueno, queda mucho por hacer.

Escrito por: javier 0 comentarios 07 Jul 2008 URL Permanente

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login

Sobre este blog

Avatar de javier

DIRECCIÓN INFORMATIVOS

ver perfil »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):