28 Ago 2008

El momento ha llegado.

Mientras algunos velan armas y juegan a contar en público el número de días que les quedan para saltar al mejor ruedo de su vida (no miro a nadie, Piñero), otros esperábamos agazapados el final de una cuenta atrás que no sabíamos cuando iba a terminar.

Vivir de noche tiene sus ventajas y sus inconvenientes. ¿Las cosas buenas? Trabajas sin agobios, no hay ruidos y todo es mucho más relajado. Lo malo, lógicamente, es tener que dormir de día, al contrario que el resto de la gente.

La cuenta atrás ha acabado sin previo aviso y ha sorprendido a un servidor justo hoy. Alguien se ha puesto a hacer obras en la comunidad. La perdición.

Martillazo a martillazo pasaban los minutos y servidor no sabía si tirarse de los pelos, de las orejas o si tirarle la cama directamente a los obreros. El balance, bastante malo: apenas tres o cuatro horas de sueño entre golpes y ruidos y un sueño como un camión de grande.

Menos mal que casi estamos en fin de semana...

Escrito por: izuzquiza 2 comentarios 28 Ago 2008 URL Permanente Tags: ,

14 Ago 2008

Pekín 2008: Día 6.

Tres de tres.

Que nuestra selección masculina de baloncesto llegue lejos en estos Juegos Olímpicos es una simple cuestión de confianza. Mejor dicho, una cuestión de no confiarse. La única razón que nos impidió llevarnos el último Eurobasket fue pensar que estaba ganado desde antes del inicio del torneo.

Es exactamente el mismo motivo que nos hizo sufrir contra China en el segundo partido de esta Olimpiada. Viendo las plantillas, no hay ninguna razón que justifique una desventaja de quince puntos en el tercer cuarto. Por muy alto que sea Yao Ming (que lo es), es prácticamente el único problema que puede presentar la selección anfitriona. Los demás no están a su altura técnicamente hablando.

En realidad sólo hay un equipo que pueda compararse al nuestro en cuestión de talento: Estados Unidos. Iniciaron un proyecto sólido tras perder los últimos Juegos y este año es la fecha clave. No ganaron el Mundial, pero en el fondo les da lo mismo: sólo les importa la NBA, y si acaso las Olimpiadas, que es su objetivo.

Cualquier equipo temblaría si les ponen delante a Chris Paul, Kobe Bryant, Lebron James, Chris Bosh y Dwight Howard, por poner un ejemplo. Cinco de las grandes estrellas de la NBA sobre la pista que pueden aplastar a cualquier rival. Pero España tiene plantilla para plantar cara, y, sobre todo, tiene un equipo, algo de lo que carece Estados Unidos. Porque a la hora de la verdad, está por ver que el grupo de estrellas norteamericanas sepa jugar unido.

El próximo partido de los nuestros es precisamente contra Estados Unidos. No tiene demasiada trascendencia al tratarse de un encuentro de la primera fase. Prácticamente es un trámite para jugarnos el primer y el segundo puesto del grupo. Pero puede ser un ensayo muy importante para lo que quizá sea la final de la competición.

De momento ya llevamos tres de tres. No es un mal comienzo.

13 Ago 2008

Pekín 2008: Día 5.

El mejor de la Historia. Así, tal cual.

¿Qué te queda por hacer cuando consigues ese título? Imagino que pocas cosas. De hecho, pocas cosas deben quedar por hacer cuando consigues la friolera de once medallas de oro olímpicas en tu carrera deportiva.

Muchos aficionados al deporte están cansados de escuchar siempre el nombre de Michael Phelps. Los grandes deportistas, aquellos que son capaces de dominar con mano de hierro el deporte en que participan, despiertan admiración y odio por partes iguales. Unos alucinan y se preguntan hasta dónde serán capaces de llegar y otros bostezan esperando un tropiezo que lleve algo de suspense a la competición.

En los últimos años hemos tenido varios ejemplos. Miguel Induráin se llevó cinco Tours consecutivos, Michael Schumacher ha ganado siete mundiales de Fórmula 1 y Michael Jordan tiene seis anillos de la NBA. Y podrían ser más si no hubiera tenido el capricho de jugar al béisbol durante dos temporadas. Fue el único respiro que concedió a sus rivales.

Por cierto, ¿por qué hay tanto Michael (o Miguel) entre las estrellas del deporte?

Michael Phelps ha entrado en la historia como el deportista que más oros olímpicos tiene en su haber. Es más, en una sola mañana ha pulverizado el récord: entró en la piscina con nueve y volvió a casa con once. Confirmando su récord en los 4x200 estilos dando la medalla de oro a Estados Unidos, con récord del mundo incluido, en el primer relevo. Sus compañeros no han tenido más que mantener la ventaja.

Así ganan los grandes, dando la impresión de que no les cuesta esfuerzo. Queda por ver si Phelps conseguirá llegar a la marca de Mark Spitz y sus siete medallas de oro en una misma olimpiada, o si, por qué no, derribará esa marca y conseguirá ocho.

Si lo consigue, entonces sí, no le quedará nada por hacer.


P.D.: Para Álex: gracias por tu mensaje, lo primero de todo. Lo segundo, la canción con la que Guillermo Moreno cierra El Mirador, según me ha dicho, es "Summer of 69" de Bryan Adams. Espero que leas esto y que la canción sea la que buscabas.

12 Ago 2008

Pekín 2008: Día 4.

En la Antigua Grecia, toda la sociedad se paralizaba durante la celebración de las Olimpiadas. Sólo se resolvían los asuntos de gran urgencia y la atención quedaba fijada en las competiciones deportivas. Los deportistas (únicamente hombres) no participaban por dinero, sino por honor y el reconocimiento del pueblo. Hasta las guerras se olvidaban: la Tregua Olímpica detenía los enfrentamientos entre los Estados griegos.

Las cosas, por suerte o por desgracia, han cambiado mucho.

Los preámbulos de estas Olimpiadas se vieron salpicados por la violación de los derechos humanos en China, especialmente hacia quienes reclaman la independencia del Tíbet. Los líderes de dos de las grandes potencias mundiales como son Estados Unidos y la Unión Europa, George Bush y Nicolas Sarkozy, hicieron acto de presencia en Pekín con el firme propósito de denunciar estos abusos y reclamar a las autoridades chinas un cambio notable en sus actuaciones.

No ha pasado ni una semana de competición y las únicas imágenes que tenemos de George Bush proceden del pabellón donde Michael Phelps devora piscinas y colecciona medallas de oro. El presidente norteamericano se dedica a agitar una banderita de su país cuando sus nadadores compiten y a pedir a sus jugadores de baloncesto que "pateen el culo" a sus rivales.

Mientras tanto, Nicolas Sarkozy decide no recibir oficialmente al Dalai Lama en París durante la visita de doce días del líder tibetano a tierras francesas. El presidente de la Unión Europea alega que no es momento de tensar aún más las relaciones con China tras su firme condena a la falta de respeto a los derechos humanos por parte del país asiático.

Y es que no conviene enfadar a un gigante de más de mil millones de personas... y un tremendo potencial económico.

En el Siglo XXI, la sociedad no se paraliza por la celebración de las Olimpiadas. El mundo sigue funcionando aunque muchos acontecimientos queden en un segundo plano informativo. Los deportistas (hombres y mujeres) participan por honor y el reconocimiento de sus países, si bien es cierto que algunas figuras tienen el billetero a rebosar para el resto de su vida. Y lamentablemente las guerras no se olvidan. La Tregua Olímpica pasó a la historia y Rusia y Georgia inauguran su propio gran evento el mismo día que arrancan los Juegos. Sólo que en su caso, los destellos de fuego no son artificiales y las medallas no se ganan en la pista... sino en el campo de batalla.

Las cosas, parece que por desgracia, han cambiado mucho.

11 Ago 2008

Pekín 2008: Día 3.

Comienza la semana en los Juegos con una reina indiscutible: la piscina. El capricho de los nortamericanos de emitir las finales en su horario de máxima audiencia - hay que promocionar a Phelps - hace que las pruebas importantes se naden a la luz de la luna en nuestro país. A los búhos esto nos viene bien. A los seres humanos, no tanto.

Con estos horarios, pocas personas hemos sido testigos de la que algunos ya llaman "la carrera de la historia". Final de los 4x100 metros libres masculinos. Michael Phelps a la búsqueda de su segunda medalla de oro en una de las pruebas que quedaban más lejos de su alcance.

Si tienen ocasión de ver la carrera, no se la pierdan. Tres equipos han terminado por debajo del récord del mundo y la victoria se ha decidido en la mismísima última brazada. A simple vista, de hecho, casi no se distingue qué nadador toca primero el muro final.

Siento desvelar el final de la película, pero los gritos de Michael Phelps y todos los norteamericanos muestran la tensión y la alegría que han vivido al terminar la prueba. Dos medallas de oro en dos finales y el récord de Mark Spitz, con sus siete medallas de oro en unos mismos juegos, todavía está al alcance. Suena fácil decirlo, pero es la apuesta de Michael Phelps. Y ya ha demostrado que tiene condiciones para conseguirlo.

Por lo demás, la jornada de ayer se cerró con las contundentes victorias de España y Estados Unidos en baloncesto. Ni Grecia - actual subcampeona del mundo - ni China - con el gigantón de los Houston Rockets Yao Ming - pudieron oponer resistencia a los que probablemente son los dos mejores equipos del mundo. Los americanos continúan con el oro olímpico entre ceja y ceja, y desde luego han apostado fuerte para conseguirlo: Jason Kidd, Chris Paul, Deron Williams, Lebron James, Dwayne Wade, Carmelo Anthony, Dwight Howard...

Y un Kobe Bryant que lanza un órdago: está dispuesto a marcharse de Estados Unidos si no llegan a lo más alto del podio en este torneo.

Querido Kobe: vente a España. Aquí se vive muy bien. Y jugamos muy bien al baloncesto.

Pekín 2008: Día 3.

Comienza la semana en los Juegos con una reina indiscutible: la piscina. El capricho de los nortamericanos de emitir las finales en su horario de máxima audiencia - hay que promocionar a Phelps - hace que las pruebas importantes se naden a la luz de la luna en nuestro país. A los búhos esto nos viene bien. A los seres humanos, no tanto.

Con estos horarios, pocas personas hemos sido testigos de la que algunos ya llaman "la carrera de la historia". Final de los 4x100 metros libres masculinos. Michael Phelps a la búsqueda de su segunda medalla de oro en una de las pruebas que quedaban más lejos de su alcance.

Si tienen ocasión de ver la carrera, no se la pierdan. Tres equipos han terminado por debajo del récord del mundo y la victoria se ha decidido en la mismísima última brazada. A simple vista, de hecho, casi no se distingue qué nadador toca primero el muro final.

Siento desvelar el final de la película, pero los gritos de Michael Phelps y todos los norteamericanos muestran la tensión y la alegría que han vivido al terminar la prueba. Dos medallas de oro en dos finales y el récord de Mark Spitz, con sus siete medallas de oro en unos mismos juegos, todavía está al alcance. Suena fácil decirlo, pero es la apuesta de Michael Phelps. Y ya ha demostrado que tiene condiciones para conseguirlo.

Por lo demás, la jornada de ayer se cerró con las contundentes victorias de España y Estados Unidos en baloncesto. Ni Grecia - actual subcampeona del mundo - ni China - con el gigantón de los Houston Rockets Yao Ming - pudieron oponer resistencia a los que probablemente son los dos mejores equipos del mundo. Los americanos continúan con el oro olímpico entre ceja y ceja, y desde luego han apostado fuerte para conseguirlo: Jason Kidd, Chris Paul, Deron Williams, Lebron James, Dwayne Wade, Carmelo Anthony, Dwight Howard...

Y un Kobe Bryant que lanza un órdago: está dispuesto a marcharse de Estados Unidos si no llegan a lo más alto del podio en este torneo.

Querido Kobe: vente a España. Aquí se vive muy bien. Y jugamos muy bien al baloncesto.

Escrito por: izuzquiza 1 comentario 11 Ago 2008 URL Permanente

10 Ago 2008

Pekín 2008: Día 2.

Primer día, primer oro en ciclismo. No se puede empezar mejor, ¿no? No he visto la carrera, pero me parece curioso que llevando a un campeón del Tour como Sastre, a otro del Tour y del Giro como Contador, a un sprinter como Freire y a un experto en clásicas como Valverde... al final se lleve la medalla el que menos contaba en las quinielas. En cualquier caso, el resultado es el mismo: un español en lo más alto del podio. Habrá que dar la enhorabuena a Samuel Sánchez y esperar que de la contrarreloj vuelvan a llegar buenas noticias.

Apenas llevamos dos días de Juegos y algunos de nuestros deportistas ya han terminado su competición. Por ejemplo, Yoana Martínez. Hizo historia ayer consiguiendo la primera victoria española olímpica en esta disciplina, y hoy ya dice adiós tras perder contra una indonesia que apenas le ha dado opciones. Otros comienzan con mal pie, como los chicos del balonmano que no han podido contra una Croacia sin su estrella Ivano Balic. O las dos chicas de gimnasia que no han tenido suerte entre tanta barra y aparato.

Si hay un nombre que llame la atención en este torneo de Pekín, sin duda es el de un norteamericano que dedica sus ratos libres (que parece que son muchos) a echar largos en la piscina de su casa. Se llama Michael Phelps y tiene como reto conseguir nada más y nada menos que ocho medallas de oro. Hoy se ha llevado la primera con un récord del mundo de regalo. Como si en lugar de nadar su deporte fuera deslizarse. Habrá que seguirle de cerca porque la puede liar gorda.

Y según escribo estas líneas apenas queda una hora para el debut de los de Aíto García Reneses. Abrimos la competición tal y como acabamos el exitoso Mundial de Baloncesto del 2006: contra los griegos. Les ganamos entonces, les ganamos en el Eurobasket y confío en que se les pueda vencer hoy. Habrá que cruzar los dedos... y mirar de reojo a ver qué hacen los norteamericanos. Este año dan mucho miedo.

Aunque ellos también están asustados. O deberían.

09 Ago 2008

Pekín 2008: Día 1.

"¿Los chicos también pueden hacer esas cosas?"

Es la primera pregunta que mi mente, tan asombrada como yo ante lo que veía, me ha hecho durante la competición de gimnasia masculina. Participaban en la primera rotación de la mañana los estadounidenses, los italianos, y los nuestros.

En mis tiempos del colegio, recuerdo algunos ejercicios de la asignatura de Gimnasia (o Educación Física, como la llamaron después) como métodos de tortura dignos del más despiadado de los generales. En este caso, el militar era una mujer: la profesora. Esa señora sin compasión que intentaba exprimir cada uno de tus músculos hasta el fin y que no dejaba una gota de sudor en el interior de tu cuerpo.

Yo estaba firmemente convencido de que los chicos éramos incapaces de hacer ciertas cosas. Como por ejemplo, eso de tocar el suelo con la palma de la mano sin doblar las rodillas. La mayoría de las niñas lo hacían sin problema, como si formara parte de su rutina diaria. Los más afortunados del sector masculino llegaban a colocar la punta de un dedo.

Yo me sentía feliz si rozaba la lengüeta de mi zapatilla. Cada uno se contenta con lo que puede.

Viendo a los chicos del equipo español de gimnasia, he comprobado empíricamente (es decir, con mis propios ojos) que los hombres también pueden... abrirse de piernas. Con un pie mirando a La Coruña y el otro saludando a Murcia. Si esto lo hiciera una persona normal, a los dos segundos perdería el conocimiento. Esta gente no sólo lo hace, sino que se gana la vida así. Yo con ellos montaría un circo porque todavía no me acabo de creer lo que he visto.

Pero sí, señores, hay algo más alla de la voltereta lateral y de subir el mástil o la cuerda. Gervasio Deferr me ha mostrado que en apenas unos metros se puede dar la vuelta sobre uno mismo unas dos o tres veces por segundo sin marearse.

Servidor se va a la cama, madrugando, que es gerundio (8 y media de la mañana, buena hora para irse a dormir) y soñando con piruetas y saltos mortales. Y deseando, además, despertarse con buenas noticias en ciclismo y baloncesto. Sobre todo baloncesto.

29 Jul 2008

Les voy a contar un secreto.

Quienes pretendemos dedicarnos a esto de la radio (que es una vocación que pega muy fuerte) nos pasamos años y años escuchando programa tras programa, admirando a quienes se colocan al otro lado del micrófono y soñando que algún día, quizás, llegaremos a ser una pequeña parte de este maravilloso mundo.

Cuando tienes la oportunidad de entrar en una redacción y dar tus primeros pasos en este terreno, compruebas que realmente estás muy lejos de esas estrellas que llevas años mirando (o escuchando, en este caso). Y que tienes mucho que aprender. Y entonces, ahora que estás más cerca que nunca de ellas, miras y escuchas todo lo posible y lo imposible para comprender cómo son capaces de hacer así su trabajo.

Si pasas por varias emisoras, es la oportunidad perfecta de aprender de todos los buenos locutores... y por qué no, de descubrir pequeñas joyas que hasta entonces habían pasado desapercibidas.

Y de eso les quiero hablar hoy. Les voy a contar un secreto.

Hay un programa que me tiene enganchado y del que procuro aprender todo lo posible y más. Porque cada edición es una caja de sorpresas y nunca sabes cómo va a salir o con qué van a llamar tu atención. Tiene nombre y emisora: se llama Cinco Lunas y se emite en esta casa, Punto Radio.

Durante el poco tiempo que servidor lleva trabajando en emisoras de radio, debo confesar que nunca había aprovechado para escuchar lo que la casa emitía en mis horas de trabajo. No sé si es una manía absurda o una forma de no empacharme de tanta radio. Pero les tengo que confesar que durante esta temporada, más de una vez (y de dos, y de tres...) me he quedado embobado, escuchando lo que contaba la radio de noche, mientras se suponía que debía estar haciendo mi trabajo.

La culpa, como digo, la tienen los chicos de Cinco Lunas. Empezando por Rosa García Caro, una de esas profesionales de las que digo que hay que aprender todo lo que puedas y más. Pero ahora, con la jefa en sus vacaciones de verano, la máquina sigue funcionando... Y a qué ritmo.

Empezando por Nadia Quintela, con quien muchos oyentes sueñan al escuchar su voz mientras otros no lo necesitamos.. porque tenemos la suerte de conocerla y eso es mucho mejor que cualquier cosa que podamos imaginar. Y que me demuestra que ser joven es perfectamente compatible con ser muy bueno. Siguiendo por Carlos Segura (tendrían que conocerle, es un terremoto que no para de inventar cosas): si las oyentes del programa se enamoran de su voz, a otros no nos queda más remedio que envidiarla. Y no me olvido tampoco de Gloria Requena, que aunque su trabajo muchas veces no luzca en antena (es el problema de la producción), es la tercera pata indispensable para que esta mesa siga en pie. ¡Ah! Y Jose Ramón de las Peñas, el jefe del sonido (lo siento, Nadia, pero a mí sí me gusta la música que pincha).

En fin, señores, ahí les dejo mi recomendación. Si quieren seguirla no les defraudará, y si no... siento decirles que peor para ustedes. Si algún día llegan las 4 y 5 minutos y A Día de Hoy no arranca... es que nos hemos quedado enganchados a la radio. A Cinco Lunas.

24 Jul 2008

¡Enhorabuena a los premiados!

Aprovechando que ayer el galardonado me dijo que "a ver si vuelves a escribir en tu blog", y tras haber conocido durante el día de hoy que una Antena de Oro de este año ha recaído sobre los Servicios Informativos de Fin de Semana de esta casa, dedico esta entrada a felicitar a mis compañeros y en especial a su señor director, José Antonio Piñero, por el reconocimiento recibido y, sobre todo, por el trabajo que hacen cada semana trayéndonos toda la actualidad hasta nuestras casas.

¡Felicidades!

PD.: Piñe, sí, pronto volveré a escribir, ¡sólo necesito tiempo!

Sobre este blog

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MADRUGANDO, que es gerundio.

Francisco Izuzquiza.

Toda la vida soñando con dejar de madrugar... hasta que la radio llamó a la puerta. Despertamos a la gente al otro lado del micrófono para luego irnos a dormir. El mundo al revés.

A Día de Hoy, todos los días de 4 a 6 de la mañana en Punto Radio.

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