¿Estamos preparados para el siglo XXI?

No sorprenderé a nadie si digo que España tiene la costumbre de andar unas cuantas décadas por detrás de Europa y del resto del mundo occidental en muchas cuestiones. Ocurrió con la industrialización, ocurrió con la democracia y nos está pasando con la inmigración. Muchos se asombran ahora cada vez que salen estadísticas del número de ciudadanos extranjeros que viven en nuestro país.

El siglo XXI podría ser el momento histórico en que la igualdad llegara a nuestras vidas: igualdad entre sexos, entre razas... Es cuestión de que el pueblo se acostumbre a que esos colectivos hasta ahora marginados comiencen a tomar mayores responsablilidades en nuestra sociedad. Mientras tanto viviremos situaciones que muestran que el proceso no ha terminado todavía.

Pueden leer hoy en ABC.es un artículo firmado por Pedro Rodríguez sobre el "efecto Bradley" y cómo puede afectar a Barack Obama. Y es que el país que en tantas cosas va a la cabeza del mundo está muy retrasado en este aspecto...

¿O no?

Quizá Estados Unidos sea el paradigma de pueblo paleto, de esa sociedad machista y anticuada que piensa que España está bajo México y que los negros son aquellos antiguos esclavos que recogían el algodón y que ahora tienen el derecho de vivir en el país sin hacer demasiado ruido. Hablo de la "América profunda", no de la población de las grandes ciudades, acostumbrada a otro tipo de mundo.

Y durante los últimos meses estamos viendo cómo esa misma sociedad lucha contra esas ideas, pensando si merece dejarlas de lado en este comienzo de siglo XXI. Las primarias demócratas se convirtieron en un duelo entre una mujer blanca y un hombre negro, no entre dos candidatos. Como si los electores tuvieran que decidir entre un mal menor a falta de un hombre blanco. Y ahora se enfrenta el negro contra el blanco, la modernidad contra la tradición, el siglo XXI contra el XIX.

Pero en Europa no andamos mejor. En Rotterdam, Holanda, aún resuenan las palabras de los partidos de derechas tras conocer que el próximo alcalde de la ciudad será un musulmán: "pronto tendremos un imán como arzobispo". Y el "efecto Bradley" de Estados Unidos se reprodujo en su versión europea en el duelo Royal - Sarkozy: la primera encabezó los sondeos en un proceso electoral que acabó llevándose el segundo.

En España aún no hemos afrontado ningún proceso de este tipo (nunca una mujer, un extranjero o una persona que no sea de raza blanca se ha presentado a la presidencia del Gobierno), pero en las próximas décadas probablemente nos toque. Es natural. Lo que no deberíamos hacer es tomar nota de los ejemplos que nos han dado desde el extranjero. ¿Estaremos preparados para el siglo XXI?

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

emule

emule dijo

Llevamos alrededor de 40 años de retraso.
un saludo

Davicine

Davicine dijo

Por culpa de 20 minutos y revisar otros blogs participantes me he encontrado con el tuyo. y digo por culpa porque me ha encantado y he sabido que vuestro programa de radio era a esas horas y me va a tocar madrugar.

Buen trabajo...

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Sobre este blog

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EL JUNTALETRAS.

Francisco Izuzquiza.
http://izuzquiza.wordpress.com

Locutor, periodista, fotógrafo en sus ratos libres, escritor aficionado, trasnochador por devoción y obligación, y amante del arte de hablar sin que nadie se lo pida.

Cinco Lunas, domingos de 1 a 5 de la noche, y de lunes a jueves de 1.30 a 5.

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