Vacas flacas, niños gordos.

Un estudio de la clínica Londres muestra que la obesidad infantil se ha disparado en nuestro país en los últimos años . Los casos de exceso de peso en nuestros niños se han disparado en un 300% en los últimos quince años y ya alcanza al dieciséis por ciento de los chavales menores de dieciséis años.

Es una de las características principales de la "Generación Playstation", niños que pasan sus horas de ocio sentados ante la televisión o la pantalla del ordenador en lugar de hacer deporte y salir a la calle con sus amigos. Si unimos esto a la deficiente alimentación que reciben, saturada de grasas y bollería industrial, tenemos el cóctel perfecto para hinchar a nuestra juventud hasta límites nunca alcanzados.

Una de las causas de este problema es que los padres cada vez pasan menos tiempo en sus casas y no pueden atender a sus hijos como es debido. Algo que no parece que vaya a cambiar. Sobre todo viendo noticias como la aprobación de la ampliación de la jornada semanal hasta las sesenta y cinco horas por parte de la Unión Europea, a pesar de la discrepancia española.

Y es que, señores, estamos en crisis. La Generación Playstation corre peligro de desaparecer porque los padres ya no tienen dinero para comprarles un aparato de esos. Antes, con las vacas gordas, podían pagar alegremente los cuatrocientos euros que puede costar una consola de última generación. Ahora se ha cerrado el grifo. Las vacas gordas están flacas. Se han puesto a dieta porque no pueden comprar tanta comida.

Ahora entiendo por qué Zapatero se propuso regalar cuatrocientos euros a cada contribuyente este año. Porque la solución no es mejorar la economía: es comprar Playstations. Niños gordos y lozanos, entretenidos durante largas horas hasta que sus padres vuelvan de su creciente jornada laboral, que parece que es lo que el futuro nos trae aunque el Gobierno se niegue.

Mi propuesta, señor Zapatero, es que destine esos cuatrocientos euros a los ganaderos. Porque nuestros niños no necesitan más Playstations. Las necesitan las vacas. Quizá con ellas recuperen su obsesidad y nuestra economía parezca de nuevo gorda y lozana. Y los niños, otra vez delgados. Como debe ser.

7 comentarios · Escribe aquí tu comentario

angelito80

angelito80 dijo

Me ha encantado! Sobre todo el último párrafo... llevas mucha razón! Os dejo un link q te vendrá como aniyo al dedo: http://www.quierounamotocicleta.com Suerte!

Tu madre

Tu madre dijo

Dramaticamente cierto, .........o escalofriantemente exacto. Un análisis inteligente hecho por alguien con conocimiento de causa y de los efectos de dicha causa. Parece que todo contribuye a aumentar la soledad y el silencio en torno a nuestros niños, al tiempo que la pretendida CONCILIACIÓN llena páginas, alimenta programas electorales y sirve de tarjeta de presentación a candidatos a puestos de poder que, una vez alcanzados, les impedirán conciliar su vida, familiar y profesional, ..... y hasta el sueño.
¿No estaremos olvidando el sentido de nuestras vidas intentando alcanzar metas que nos impiden vivirlas?.
Mea culpa.

ANonimo

ANonimo dijo

Antiguamente o no habia tanta tecnologia, y los niños se divertian un monton, sin tele, sin consola solo necesitaba un amigo, yo me acuerdo que cuando era pequeño habia un monton de juegos...

Ayudemos a ser los niños como antes...

Anonimo

Anonimo dijo

Si los niños de ahora son mas aburidos es por culpa de los padres, no dejemos que los niños se tiren todo el dia en frente al televisor y otras muchas cosas que estan mal...

Anonimo

Anonimo dijo

Yo a partir de ahora voy hacer caso a este articulo y no voy a dejar a mis dos hijos Juan y Laura que esten todo el dia discutiendo y pegandose, entre otras cosas como tirarse un monton de horas frente al televisor

Anonimo

Anonimo dijo

Me ha encantado este articulo vuestro muchas gracias por los enlaces os doy en la enhorabuena por esta fantastica información...

Un gran saludo...

Escribe tu comentario


Si prefieres firmar con tu avatar, haz login

Sobre este blog

Avatar de izuzquiza

MADRUGANDO, que es gerundio.

Francisco Izuzquiza.

Toda la vida soñando con dejar de madrugar... hasta que la radio llamó a la puerta. Despertamos a la gente al otro lado del micrófono para luego irnos a dormir. El mundo al revés.

A Día de Hoy, todos los días de 4 a 6 de la mañana en Punto Radio.

ver perfil »

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):